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Luis CrespoCómo prevenir y curar los daños de los pergaminos.

 

(Entrevista a Luis Crespo Arcá. Jefe de Laboratorio de Conservación y Restauración del Archivo Histórico Nacional).

Participante en el SeminarioConservación del Patrimonio Documental y Bibliográfico

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1. El título de su conferencia es Cómo prevenir y curar los daños de los pergaminos ¿Cuál es la idea central que ha pretendido plasmarnos en su ponencia?
 
Básicamente lo que pretendía es crear un estado de sensibilidad sobre un material, el pergamino, que supone ahora mismo el mayor fondo de conocimiento de la sociedad (para nosotros la documentación está en pergamino aunque luego se haya ido plasmando en otro tipo de papel).
La historia fundamentalmente son estudios sobre esos pergaminos y lo que quería plasmar era cómo reconstruir el conocimiento del soporte, del material en sí atendiendo al hecho de que el posible desconocimiento en su cuidado pone en riesgo su conservación.
 
Luego por otra parte quería incorporar las nuevas tecnologías que estamos desarrollando los conservadores-restauradores a fin de intentar paliar los posibles daños para la documentación, generando de igual modo y como decía anteriormente, un estado de sensibilidad a nivel profesional, de bibliotecario, investigadores… para que puedan hacer uso de esos pergaminos.
 
 
 
2. En relación a los Cursos de Verano de la UCA, cursos de verano en general desde el ámbito universitario ¿qué le parece la posibilidad de contar con un marco de formación complementario durante el período vacacional abierto a todos.
 
Me parece positivo en el sentido de que no hace falta hacer una carrera con ciertas metas para acercarse o tener ciertos conocimientos más específicos.
Aparte pues en módulos como este, en las distintas charlas se aportan ideas y contenidos que pueden ser útiles como complemento para la carrera o inclusive para despertar cierta inquietud en relación al conocimiento recibido anteriormente, con lo cual en ese sentido me parecen muy positivos.
 
 
 
3. ¿Cuál sería su curso de verano ideal?
 
Muy interesante la pregunta. Pues creo que aquel en el que uno sale estimulado mentalmente y con inquietud por aprender y hacer cosas nuevas, no sólo como mero espectador que recibe una charla, que aun pudiendo ser una combinación divertida e interesante en su exposición, luego queda como “campo trigado” sin ningún aprovechamiento.
 
La posibilidad de generar un estímulo mental, sería fundamental en cualquier universidad de verano.
 
 
4. Volviendo a la idea central del seminario y de acuerdo a su campo de trabajo, ¿qué supone desde un punto de vista humanístico el cuidado y conservación de pergaminos?
 
Pues un poco enlazo con la primera respuesta. El hecho de intentar conservar estos documentos es esencial, ya que tienen la historia escrita del país.
Sabes que los documentos de archivo más que la biblioteca son la historia de la sociedad. En el caso de los pergaminos, son los que mantienen mucha de la historia del país. Pensemos por ejemplo, el caso de Navarra-País Vasco. Las intenciones o pretensiones territoriales del País Vasco sobre Navarra, se sustentan en buena medida en lo escrito en pergaminos. Entonces la idea era demostrar que hay que conservar esos pergaminos en las condiciones ideales y he intentado, en la medida de lo posible, ayudar a que se entienda cómo se puede hacer eso: conservar en unas condiciones más o menos estables esa documentación tan valiosa para la historia del país.
 
 
 
5. ¿Cuáles son las enfermedades de los libros?
 
¿Las enfermedades? Siempre salen las enfermedades típicas ideológicas. Para mi la primera enfermedad de los documentos es el hombre, es decir, el mal uso que hacemos de los documentos. Nos acercamos, sobre todo a la documentación histórica de cualquier tipo: fotografías, libros, documentos sueltos, con una dejadez y despreocupación que yo creo que proviene del propio uso que hacemos de los libros actualmente; esto es, igual que usamos una colección de libros que acabamos de comprar, de Alianza Editorial, de  Anagrama o cualquier otra editorial; los leemos en casa tranquilamente, los tratamos del modo en que cada uno cree que tiene que hacerlo, y luego cuando estos manejos los transportamos a un libro antiguo, no tenemos la conciencia y la sensibilidad de darnos cuenta de que es un libro cuyo material está frágil, muy delicado. Ahí viene la primera patología, en el uso.
 
Luego hay daños evidentes que son los almacenamientos, la propia estructura interna del documento, cómo se ha generado, si son papeles ácidos o no ácidos y demás, pero para mí ahora mismo la mayor patología es el hombre, porque documentos que no estaban nunca en uso, ya que estaban albergados en monasterios al alcance de pocos, también es verdad, pero bien guardados, ahora mismo están al alcance de muchos, por las leyes de difusión de archivo, que imponen ahora que cualquiera pueda acceder a los documentos de cualquier archivo de España, por lo menos a los estatales; entonces está no restricción creo que genera mucho daño a la documentación; de hecho los restauradores los padecemos entre comillas teniendo que restaurar documentos que continuamente pasan por sala sin el cuidado adecuado.
 
 
 
6. ¿Cuál puede ser el papel del estudiante como usuario de biblioteca para la conservación de los libros o cualquier otro documento?
 
Enlazando con la utilidad de la Universidad, justamente los estudiantes que estáis aquí, también hay personas que no son estudiantes, pero muchos sí lo sois, venís con la voluntad de aprender, entonces podéis adquirir la sensibilidad necesaria ante este tipo de cosas. En este caso del pergamino o en el uso de cualquier documentación histórica, sí que podéis aportar mucho, porque seréis hasta capaces de ser conscientes, en algunos casos, de que el propio personal que trabaja en los centros no tiene básicamente la formación en el uso y manejo de la documentación.
Es verdad que en los centros oficiales, la gente que accede a la información son los archiveros, los bibliotecarios, los restauradores, pero los mozos o la gente que atiende en sala o mostrador no reconocen ni siquiera qué es un pergamino o un papel, no saben su naturaleza, entonces esa sensibilidad que vosotros podéis adquirir en cursos como estos, podéis llevarlo luego a la sala de investigadores. De hecho he tenido la oportunidad de verlo en la Biblioteca Nacional corrigiendo a los propios trabajadores, en cuanto a cómo pasar un libro, cómo abrirlo, cómo protegerlo dando copias, el uso del color y demás. Una labor muy importante.
 
  
Entrevista realizada por: Inma Raquel Benítez Conejero.
 
 
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